El abuso de pacientes de edad avanzada y discapacitados en hogares de ancianos es un problema generalizado y profundamente arraigado en todo el país. A pesar de ser tan común, a veces es difícil de detectar y aún más difícil de detener.
Los residentes y sus familiares deben conocer los tipos de abuso en hogares de ancianos para poder detectarlo, denunciarlo y ponerle fin de inmediato. Estos incluyen el abuso físico, sexual, emocional y financiero, el abandono y la negligencia.
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¿Qué constituye abuso en un hogar de ancianos?

El abuso en hogares de ancianos es cualquier tipo de daño que los cuidadores y el personal causan a los residentes de centros de cuidado a largo plazo, ya sea de forma intencional o por negligencia. El abuso puede ocurrir a nivel físico, emocional, sexual o financiero.
El abuso en hogares de ancianos se refiere a cualquier tipo de centro de cuidado a largo plazo, no solo a los hogares de ancianos. El abuso puede ocurrir en residencias de vida asistida, comunidades de retiro con cuidado continuo, centros de enfermería especializada, hogares de cuidado para adultos y otros.
Abuso frente a negligencia
El abuso es un trato cruel o violento. La negligencia es no brindar el cuidado adecuado a alguien o algo. Es una forma de abuso que generalmente surge de algún tipo de inacción. Cuando la mayoría de las personas piensan en el abuso, piensan en acciones dañinas. Sin embargo, la negligencia es la ausencia de acción o de cuidado que causa daño.
Por ejemplo, cuando una enfermera decide no ir a la habitación de un paciente para bañarlo durante días, está descuidando la atención del paciente. No ha tomado ninguna acción física para dañar al paciente, pero tampoco ha tomado las acciones necesarias para ayudarlo. La falta de baño termina perjudicando al residente de edad avanzada que no puede bañarse por sí mismo.
Tipos de abuso que ocurren en los hogares de ancianos
El abuso adopta muchas formas diferentes. Hay siete tipos de abuso que sufren los pacientes de edad avanzada y discapacitados en los centros de cuidado a largo plazo. Conocer los tipos de abuso le permite identificar las señales en sus seres queridos.
Abuso físico
El abuso físico ocurre cuando un cuidador o un miembro del personal causa daño corporal a un paciente de un hogar de ancianos mediante el uso de la fuerza física.
Algunos ejemplos pueden incluir:
- Bofetadas
- Puñetazos
- Patadas
- Empujones
- Pellizcos
- Sacudidas
- Sujeción o inmovilización
- Alimentación forzada
- Quemaduras
Cuando una persona de edad avanzada o discapacitada sufre daño físico en un hogar de ancianos, usted podría notar:
- Moretones
- Hinchazón
- Cortes, arañazos y raspones
- Verdugones
- Heridas abiertas
- Aislamiento
- Sobresaltos o estremecimientos ante movimientos repentinos de otras personas
- Huesos rotos
- Otras lesiones sin explicación
Abuso sexual
Existe la idea errónea de que el abuso sexual requiere el uso de fuerza física. El abuso sexual incluye cualquier contacto o exposición sexual sin consentimiento. Puede implicar fuerza física o violencia, pero no necesariamente. Obligar a un residente de un hogar de ancianos a ver material pornográfico en contra de su voluntad es abuso sexual, al igual que obligarlo a participar en actos sexuales.
Algunos ejemplos de abuso sexual son:
- Tocamientos, caricias o manoseos
- Violencia sexual
- Desnudez forzada
- Participación forzada en la creación de material pornográfico
- Obligar a ver material pornográfico
- Voyerismo
- Acoso sexual verbal
Abuso emocional
El abuso emocional consiste en usar palabras y acciones no verbales para causar angustia o dolor a otra persona. En los hogares de ancianos, los miembros del personal o incluso otros residentes de edad avanzada pueden decir repetidamente cosas hirientes o actuar de una manera que hace que otra persona se sienta mal consigo misma o se sienta triste, incómoda, asustada o insegura de sí misma.
El abuso emocional puede manifestarse como:
- Hacer amenazas
- Intimidar al residente
- Lanzar insultos o comentarios denigrantes
- Acosar
- Gritar
- Regañar con dureza
- Burlarse
- Manipulación psicológica (gaslighting)
- Aislar al residente de su familia y de otros residentes
- Aplicar la ley del hielo
El abuso emocional generalmente se manifiesta en la forma en que se comporta el residente de edad avanzada.
Es posible que se muestre:
- Alterado o agitado sin explicación
- Retraído, sin respuesta o callado
- Con cambios en su comportamiento, como tranquilizarse a sí mismo chupándose el dedo o meciéndose
- Nervioso cerca de otras personas
- Temeroso o paranoico
- Propenso al insomnio
- Con pérdida de apetito
- Deprimido
Negligencia
La negligencia ocurre cuando alguien no cumple con su deber de brindar el cuidado adecuado, ya sea por un acto o una negativa deliberada o involuntaria.
La negligencia suele ser una situación continua y no un hecho aislado. En los hogares de ancianos, la negligencia puede ocurrir por acciones intencionales, pero muchas veces también sucede porque el personal está sobrecargado, lo que hace que algunos residentes pasen desapercibidos.
La negligencia implica privar a las víctimas de sus necesidades básicas, tales como:
- Agua
- Alimentos o nutrición adecuada
- Comodidad
- Ropa o ropa adecuada
- Vivienda
- Seguridad
- Medicamentos
- Ayuda con la higiene personal y las tareas diarias
Si un residente de un hogar de ancianos está siendo víctima de negligencia, mostrará señales de falta de cuidado. Su higiene o su estado físico pueden deteriorarse. Es posible que empiece a verse diferente debido a la pérdida de peso, o que su salud empeore.
Algunas señales de negligencia a las que debe prestar atención son:
- Desnutrición y/o pérdida de peso repentina e inexplicable
- Deshidratación
- Deterioro de la salud y problemas de salud sin atender
- Mala higiene, olor corporal, ropa sucia
- Condiciones de vida inseguras, como falta de calefacción, falta de aire acondicionado, riesgos de tropiezo, etc.
- Condiciones de vida insalubres, como ropa de cama sucia, desechos humanos sin eliminar o infestaciones de plagas
- Úlceras por presión e infecciones
- Cortaduras, raspones, moretones
- Caídas repetidas
Abandono
El abandono es el acto de desamparar a alguien después de haber asumido el papel de cuidador o proveedor. Los familiares, amigos o el personal de cuidado pueden abandonar a las personas mayores, ya sea dejando a una persona mayor o con discapacidad en un lugar público o dejándola en casa y no regresar.
Si una persona mayor ha sido abandonada por un cuidador, puede mostrar señales de que no puede cuidarse a sí misma. Si hace preguntas, podría determinar que otra persona estaba a cargo de su cuidado anteriormente.
Abuso financiero
El abuso financiero, también llamado explotación material, es el uso o la apropiación indebida o no autorizada de los bienes de otra persona, como dinero y propiedades. Los residentes de hogares de ancianos pueden tener a una persona de confianza que maneje sus asuntos financieros y se ocupe de sus necesidades. Pueden darle acceso a sus tarjetas de crédito, cuentas bancarias y dinero en efectivo, esperando que esta persona actúe en su beneficio, por ejemplo, pagando facturas o comprando alimentos.
La persona designada para administrarlos puede realizar estas tareas y robarle dinero a la víctima o usar sus fondos para hacer compras para sí misma sin autorización. Además, puede manipular a su víctima de edad avanzada para que la agregue a sus cuentas o le traspase propiedades.
Algunos ejemplos de abuso financiero son:
- Robar dinero o pertenencias
- Cobrar cheques o usar tarjetas de crédito sin autorización
- Falsificar firmas
- Usar fondos para fines no autorizados
- Manipular a las víctimas para que firmen documentos o agreguen nombres a sus cuentas
- Presionar a las personas mayores para que modifiquen su testamento
Con frecuencia, el residente del hogar de ancianos no sabe que está sufriendo explotación y abuso financiero. Si no hay familiares o amigos que vigilen sus finanzas o estén pendientes de él, es posible que no se dé cuenta hasta que sea demasiado tarde.
Para detectar el abuso financiero, preste atención a:
- Cambios repentinos en los hábitos bancarios
- Retiros de grandes sumas de dinero
- Desaparición de fondos o pertenencias
- Cambios en un testamento o en los beneficiarios de cuentas y documentos financieros
- Compras o retiros de cajeros automáticos no autorizados
- Facturas sin pagar después de haber entregado dinero para pagarlas
- Firmas falsificadas en documentos financieros o de títulos de propiedad
- Transferencia de bienes a familiares o a personas que no son familiares
- Agregar otros nombres a las tarjetas bancarias
- Ayudantes desconocidos que prestan servicios innecesarios
Es posible que no vea señales de abuso en hogares de ancianos
Un residente de un hogar de ancianos puede denunciar el abuso al personal del hogar o a alguien que conoce. Nunca descarte una denuncia de abuso porque no vea ninguna señal. Algunas personas lo ocultan bien o reciben amenazas de su abusador para que guarden silencio.
El abuso de cualquier tipo es inaceptable. Todas las personas, sin importar su edad o capacidad, merecen ser tratadas con dignidad y respeto. El gobierno federal reconoce que las personas en hogares de ancianos son vulnerables al abuso debido a la falta de supervisión por parte de familiares o amigos fuera del centro.
El gobierno garantiza que las personas en centros de cuidado a largo plazo estén protegidas por la ley. La Nursing Home Reform Act (Ley de Reforma de Hogares de Ancianos) otorga varios derechos a los residentes de hogares de ancianos y a sus familias.
Los residentes de hogares de ancianos tienen derecho a:
- Cuidado, tratamiento y servicios adicionales adecuados
- Un cuidado libre de abuso y negligencia
- Una respuesta rápida y razonable a sus solicitudes
- Participar en su propio cuidado
- Privacidad y confidencialidad
- Estar plenamente informados
- Tomar decisiones de forma independiente
- Recibir visitas
- Permanecer en el hogar de ancianos a menos que se cumplan ciertas condiciones
- Presentar quejas sobre el personal, la comida, las condiciones, el tratamiento o cualquier otro aspecto del hogar de ancianos sin sufrir represalias
Los residentes de hogares de ancianos tienen derecho a presentar quejas
Los residentes de hogares de ancianos y sus familias tienen derecho a presentar quejas sin temor a represalias. Cualquier trato que sea perjudicial o que no cumpla con los estándares establecidos por la Nursing Home Reform Act (Ley de Reforma de Hogares de Ancianos) es motivo para presentar quejas ante la autoridad correspondiente. Es probable que si un residente de un hogar de ancianos está recibiendo un cuidado deficiente y malos tratos, muchos otros también lo estén.
Puede denunciar el abuso de personas mayores en centros de cuidado a largo plazo ante varias autoridades, entre ellas:
- La policía
- Su ombudsman (defensor de los residentes) local
- El departamento o la administración estatal para personas mayores
- El departamento de salud del estado
- Medicaid Fraud Control Unit (MFCU, Unidad de Control de Fraude de Medicaid)
En la mayoría de los casos, puede denunciar el abuso de forma anónima.
Programa local de Ombudsman de Cuidado a Largo Plazo
El gobierno federal creó el programa Long-Term Care Ombudsman (Defensor de los Residentes en Cuidado a Largo Plazo) como un programa de defensa para proteger los derechos de los residentes de edad avanzada en centros de cuidado a largo plazo. Por lo general, los departamentos o administraciones para personas mayores supervisan el programa de ombudsman de cada estado.
Por lo general, estos programas funcionan a nivel estatal o local. La función de un ombudsman es investigar cualquier queja en hogares de ancianos y otros centros e intentar resolverla para los residentes. Los ombudsman visitan los centros de cuidado a largo plazo e inspeccionan la calidad del cuidado que reciben los residentes.
¿Por qué ocurre el abuso en hogares de ancianos y quién es responsable?
La Organización Mundial de la Salud (OMS) informa que una de cada seis personas de 60 años o más es víctima de abuso de personas mayores.
Todo este abuso de personas mayores puede ocurrir por las acciones de uno o varios miembros del personal o de los supervisores del hogar de ancianos. Cuando el personal del hogar de ancianos se impacienta o se frustra con los residentes de edad avanzada, puede tratarlos con brusquedad o descuidarlos por completo. Otras veces, los miembros del personal pueden ser crueles sin ningún motivo.
Aunque la ley puede responsabilizar al agresor por sus acciones, la empresa del hogar de ancianos también es responsable en virtud de las leyes de responsabilidad indirecta (vicarious liability). El hogar de ancianos incluso puede ser directamente responsable del daño que sufrieron los residentes si la empresa no capacitó o supervisó adecuadamente a sus empleados, o si no dotó al centro del personal o los suministros adecuados.
Muchos centros de cuidado a largo plazo no tienen suficiente personal, lo que provoca que los miembros del personal estén sobrecargados de trabajo, frustrados y descuiden a los pacientes y el mantenimiento necesario.
Las víctimas de abuso en hogares de ancianos pueden obtener una compensación
Las víctimas de abuso pueden buscar justicia por el daño que sufrieron en un hogar de ancianos mediante una demanda. La compensación que obtengan puede ayudar a cubrir el costo de la atención médica, la terapia, la reubicación u otras necesidades, además de brindarles un cierre mientras se recuperan física y emocionalmente de esta etapa difícil de su vida.
Si usted o un ser querido sufrió abuso en un hogar de ancianos, no tiene que sufrir en silencio. Sin importar el tipo de abuso en hogares de ancianos que haya sufrido, puede buscar justicia con la ayuda de un abogado de hogares de ancianos.
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